¿Por qué la Generación Z hizo arder Nepal?
La censura de las redes sociales fue el detonante de las protestas que dejaron más de una veintena de muertos pero no las razones de fondo
Las imágenes de las protestas en Nepal dieron la vuelta al mundo cuando los manifestantes prendieron fuego el Parlamento, la Oficina de la Presidencia, la sede del Tribunal Supremo, quemaron casas de políticos, y funcionarios fueron golpeados en público por la turba y terminaron corriendo desnudos entre golpes e insultos.
Sin embargo, ese fue el final del proceso que comenzó días antes, cuando la policía utilizó munición letal para desbaratar las protestas y causó la muerte a cerca de 20 personas. Al día siguiente vinieron los incendio, nuevas protestas y más muertos, llevando la cifras a un total de 25 fallecidos y 300 heridos. Entre las víctimas mortales de la segunda jornada de manifestaciones se encuentra Rajyalaxmi Chitrakar, esposa del ex primer ministro Jhalanath Khanal, que fue quemada viva en su casa como parte de las protestas.
Se promovió que lo que encendió estas violentas protestas fue el cierre de 26 redes sociales. Ese motivo puede parecer banal; sin embargo, fue el detonante primero para denunciar la violación del derecho de expresión pero más profundamente para protestar contra la clase política, la corrupción y la falta de oportunidades, en especial para los más jóvenes.
La Generación Z fue la principal protagonista de las protestas, en especial porque es la que más sufre la falta de oportunidades y desempleo en un país que está enfrentado a la clase política y los beneficios que detenta. Además, de la impactante cifra de muertos y quemas, estas protestas escalaron hasta la dimisión del primer ministro K.P. Sharma Oli.
Por qué tanta violencia: causas de fondo
Corrupción y nepotismo endémicos. Nepal puntúa 34/100 en el Índice de Percepción de la Corrupción 2024 (puesto 107/180), lo que alimenta el hartazgo frente a privilegios y “NepoKid” (lujos de hijos de políticos) —una etiqueta que viralizó el enojo.
Juventud precarizada y sin horizonte. El desempleo juvenil ronda 20–22% y la pobreza afecta a >20% de la población; millones dependen de la emigración y de remesas que aportan ≈¼ del PIB, reflejando falta de empleos formales.
Fragilidad institucional y federalismo incompleto. La Constitución de 2015 (séptima desde 1948) no terminó de consolidar capacidades estatales; el sistema sigue expuesto a crisis y polarización (este año ya hubo marchas promonárquicas).
Brecha digital + censura como detonante. Con ~48% de la población activa en redes, el bloqueo de 26 plataformas fue leído como mordaza y encendió la organización callejera (la medida luego se levantó).
Desgaste de los partidos tradicionales. La figura del alcalde de Katmandú, Balendra Shah, emergió como referente de una generación que exige transparencia y mérito por sobre clientelismo.